lunes, 29 de agosto de 2016

Desórdenes músculo esqueléticos y su relación con el trabajo del sector sanitario



Los desórdenes músculo esqueléticos (DME) presentan una alta prevalencia dentro de la población laboral, en la Unión Europea el 25% de los trabajadores afirma sufrir dolor de espalda al finalizar su jornada de trabajo(Álvarez, 2009), en Colombia el 88% de los reportes de enfermedades profesionales efectuados por las entidades promotoras de salud son DME(Ministerio del Trabajo & OISS, 2013) y en Ecuador más del 90% (SGRT-IESS, 2015).

Los DME generan altas pérdidas económicas, en los Estados Unidos, el coste total asociado aumentó de 81 mil millones de dólares en 1986 a 215 mil millones dólares en 2005 (Deeney & O'Sullivan, 2009), un 28% de la población general presenta incapacidad laboral por DME y el 85% del costo directo es por días de trabajo perdido, de indemnización y de tratamiento.

En el  sector salud este problema emerge con rapidez, su incidencia es de 3 a 4 veces más alta en los servicios de salud (Álvarez, 2009). Las auxiliares de enfermería y enfermeras dentro del personal de salud son quienes presentan mayor prevalencia de DME, principalmente en espalda baja 40%, hasta el 81,3% en quienes laboran en las unidades de cuidados intensivos (Duque, Zuluaga & Pinilla, 2011), esto último explicado por la falta de autonomía de los pacientes, la atención constante que requieren por su estado crítico de salud, carencia de pausas, presión por tomar decisiones complejas (Gutierrez, 2012).

El estudio de los factores organizacionales del trabajo y su influencia en las condiciones de salud de los trabajadores toma fuerza a partir de los años 70, en el cual Karasek, Theorell (1990)  plantean el modelo demanda/control-apoyo social,  y  Siegrist (1996-2008),  el modelo esfuerzo/ recompensa, estos son la base fundamental del modelo dinámico de factores de riesgo psicosociales expuesto por Villalobos (2004) los cuales en esencia señalan que cuando las demandas de trabajo sobrepasan la capacidad de respuesta del trabajador sin un apoyo social adecuado (modulador) producen un desequilibrio en la homeostasis psicológica y social del trabajador, lo cual se convierte en la base fisiopatológica de enfermedades músculo esqueléticas y de otras patologias.

La Organización Internacional del Trabajo (1986) define a los factores psicosociales como “…interacciones entre el trabajo, su medio ambiente, la satisfacción en el trabajo y las condiciones de organización, por una parte, y por la otra las capacidades del trabajador, sus necesidades, su cultura y su situación personal fuera del trabajo, todo lo cual a través de percepciones y experiencias, puede influir en la salud, el rendimiento y  la satisfacción en el trabajo”

Los factores de riesgo psicosociales en los que se ha encontrado mayor relación con los DME en el personal de salud están las altas demandas de trabajo, bajo control y bajo apoyo social (Audrey 2006). Mientras que los  factores de carga física relacionados con  DME son la sobrecarga postural, movimientos repetitivos y el levantamiento manual de cargas(Piedrahita, 2004).
Sin embargo de lo señalado aún no esta claro el grado de asociación que ejercen estos factores para multiplicar o coadyuvar en la frecuencia o severidad de los mismos. Entender con claridad el papel que juegan los factores de riesgo psicosocial y la carga física en el desarrollo de DME, es de transcendental importancia en el desarrollo de programas preventivos eficientes en beneficio del personal de salud.

Grafico 1. Relación de los Factores de Riesgo Psicosocial, la carga física y los desórdenes músculo esqueléticos

Fuente: Elaboración propia


Referencias Bibliográficas

Álvarez, E., Hernández, A., & Tello, S. (2009). Manual de evaluación de riesgos para la prevención de trastornos músculo esqueléticos. Barcelona, España: Factor Humans.
Audrey, N. (2006). Patient handling in health care. Columbus, OH, USA: Taylor & Francis.
Deeney,C.,&O'Sullivan,L. (2009). Work related psychosocial risks and musculoskeletal disorders: Potential risk factors, causation and evaluation methods. Work, 34(2), 239-248. doi:10.3233/WOR-2009-0821
Duque, I. L., Zuluaga, D., & Pinilla, A. (2011). Prevalencia de lumbalgia y Factores de riesgo en enfermeros y auxiliares de la ciudad de Manizales. Hacia la Promoción dela Salud , 16 (1), 27-38.
Gutiérrez, M. (2012). Ergonomía y Gestión de Riesgos de trastornos músculo esqueléticos en unidades hospitalarias (Vol. 1). Concepción, Chile: Trama Impresiones.
Karasek, R., Baker, D., Marxer, F., Ahlbom,  a., & Theorell, T. (1981). Job decision latitude, job demands, and cardiovascular disease: A prospective study of Swedish men. American Journal of Public Health, 71(7), 694-705. http://doi.org/10.2105/AJPH.71.7.694
Ministerio del Trabajo , &OISS. (2013). II Encuesta Nacional de Condiciones de Seguridad y Salud en el Trabajo en el Sistema General de Riesgos. Ministerio del Trabajo, Organización Iberoamericana de Seguridad Social. Bogotá: Grafiq Editores.
Organización Internacional del Trabajo, OIT. (1986). Factores psicosociales en el trabajo: reconocimiento y control. Ginebra.
Piedrahita, H. L. (2004). Epídemíology evídences between work factors and musculoskeletal dísorders. Mapfre Medicina .
Seguro General de Riesgos del Trabajo IESS. (2015). Estadísticas de enfermedades y accidentes laborales SGRT, Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.
Villalobos, G. (2004). Vigilancia Epidemiológica de los Factores Psicosociales Aproximación Conceptual. Ciencia y Trabajo , 6 (14), 197-201.